Hoy nos zambullimos de nuevo en el mundo de los esmaltes de uñas. Desde hace un tiempo buscaba una laca de uñas nude, adecuado para mi tono de piel. En mi caso, mi piel tiende más a un tono dorado que rosáceo, por lo que los nude de base beige me suelen quedar mejor que los rosados.

En mi búsqueda acabé ante el expositor de OPI y caí ante la tentación del Samoan Sand. Aquí os dejo mi opinión y unas fotitos.

Como veis es un tono muy natural, del que si aplicamos una sola capa obtenemos un resultado ya bastante interesante. El efecto con una capa es similar al de un brillo normalito, pero con un toque de color. Además, la textura es magnífica y no hace lagunas, rayas, ni cosas extrañas en la uña.
Samoa Sand de OPI, una capa
Si aplicamos dos capas el tono es más porcelana y cubre más, dando aspecto más sólido.

OPI tiene muchísimos tonos en su gama de color, sobre todo en los más naturales, pero para pieles morenas o de fondo dorado una opción como el Samoa Sand puede ser adecuada.

El problema es que habrá que ir a El Corte Inglés, Sephora o perfumerías especializadas muy concretas para comprarlo, ya que su distribución es muy selectiva.

En cuanto al precio ronda los 15 euros. Sin embargo, el envase contiene 15 ml, con lo que cunde bastante. En general, me prefiero los formatos mini como los de Colorama, pero para un tono natural, digamos que no está tan mal comprar formatos mayores.

Esta ha sido mi primera experiencia con los esmaltes de OPI y hasta ahora me ha sorprendido. El acabado es brillante (en las fotos no llevo top coat) y no se ‘salta’ la pintura con facilidad. A ver qué tal con el paso de los días…

Valoración: 9/10
Valoración (según calidad / precio): 8/10

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