Hace cosa de un mes descubrí esta cajita dorada llena de polvos dorados en la perfumería y no me pude resistir. En la propia tienda los probé y me parecieron bastante cremosos (para ser polvos) y brillantes, así que me decidí a llevarmelos.

Cuando los probé en casa aluciné con el partido que les podía sacar. Son los polvos iluminadores de Estée Lauder Pure Color Illuminating Powder Gelée, de la colección Topaz de primavera.


La presentación es exquisita. En una caja dorada super brillante (la podemos usar como espejo, para que os hagais una idea de lo brillante que es) y de un tamaño similar a las que se usan para cualquier polvo compacto. Como característica diferenciadora, en la parte superior tiene grabadas las iniciales de Estée Lauder. Sin duda, todo un detalle. 

 

Al abrirla, lo que más llama la atención es la textura del producto, ya que en honor a su nombre (Chameleon), nos recuerda texturas animales. De resto, un espejo y una brocha bastante buena.

La principal ventaja del Pure Color Illuminating Powder Gelée es la versatilidad. Lo he probado en los ojos como sombra, en los pómulos como colorete, seco, humedo… y el efecto varía totalmente. Aporta una cantidad de luz que no había visto en ningún otro producto hasta ahora. Además, la propia marca de cosmética afirmq que son Powder Gelée poseen

 

 una fórmula innovadora, que ya presentaron en la colección de otoño de 2012, con una combinación de líquido, polvo y gel que va más allá del efecto de unos polvos para el rostro, aportando un brillo más complejo y sofisticado.

Os pongo un ejemplo en mi brazo. En el lado derecho el polvo está colocado con la brocha que viene de fábrica, sin saturarla demasiado de producto. En este caso, el brillo es más bien dorado y tiene muchíiisimos destellos. A la izquierda, lo he aplicado con una brocha fina y húmeda. Como veís el color está mucho más concentrado y parece más bronce que dorado, ideal para los ojos, especialmente por la noche. 

 

Como consejo de utilización, es perfecto para aplicar con sutileza por el rostro como polvo compacto, como colorete para definir más los rasgos de la cara o como sombra de ojos calida, aunque metalizada. En general, aporta luz y un toque semibronceado, que queda muy bien en verano, cuando no tenemos ganas de maquillarnos demasiado.
El Estée Lauder Pure Color Illuminating Powder Gelée, en mi opinión, es el rey de la colección Topaz. Su autor afirma que se inspiró en unas vacaciones en Arizona, disfrutando del cálido sol, los apasionantes colores del desierto y las sombras que se dibujan en la arena y en las rocas… y no lo dudo.
Hasta aquí ventajas, pero también hay algunos inconvenientes. 
  • En primer lugar, mucho mucho mucho cuidado a la hora de aplicarlo como polvos en todo el rostro. El producto otorga muchos destellos y si aplicamos demasiado producto pareceremos una burbujita Freixenet. Por favor con cuidadito, que os aseguro que si no será demasiado exagerado el toque bronce (os lo digo por experiencia: el primer día me pasé y con la luz del sol no tengo palabras para definir que parecía, jeje)
  • El precio es relativamente elevado, en torno a 38 euros, aunque el envase es de 5 gramos y cunde bastante. Además, es como tener colorete, sombra y compactos dorados o bronces en un sólo producto.

Sin embargo, para mí es altamente recomendable si os van bien los tonos cálidos ¿Lo habéis probado ya esta temporada? 

Valoración general: 10/10

Valoración precio/calidad: 8/10